El lobby busca representar los intereses o necesidades de algunos sectores, la industria o de organizaciones ante las autoridades, los ministerios, las instituciones en general del Estado.  En Chile esto es legal, y gracias a esto, hoy podemos ver quién solicita una audiencia, la materia o tema, el día y lugar donde se juntan a la audiencia, los asistentes, entre mucha más información.

Desde el inicio de la Convención el año pasado hasta el 29 de abril de este año, han existido 1.979 audiencias de lobby con 119 convencionales constituyentes, 60 mujeres y 59 hombres. 

En el primer gráfico vemos el top 15 de convencionales que recibieron más audiencias de lobby. Quien lidera es el actual vicepresidente de la Convención, Gaspar Domínguez, con 147 audiencias, seguido por Benito Baranda que tiene 65; ambos de Independientes No Neutrales.

En el gráfico 2, vemos un análisis del lobby según género, ya que en el top 15, 12 convencionales son hombres y solo tres son mujeres, a pesar de que la Convención es paritaria.

Recordemos que de los 154 convencionales, 119 tuvieron audiencias de lobby que están registradas. Estos convencionales suman un total de 1.979 audiencias. Vemos en la gráfica que los hombres tuvieron el 60% de las audiencias, mientras que las mujeres, 40%. Nuevamente vemos que el lobby se concentra en los hombres.

La tercera gráfica muestra qué listas o colectivos tuvieron más audiencias de lobby. Vemos que los Independientes No Neutrales, el Frente Amplio, el Colectivo Socialista y los Movimientos Sociales Constituyentes, representan el 52% del total de lobby

Luego hay un sector al centro, donde están los colectivos de derecha principalmente.

Finalmente, la Coordinadora Plurinacional, los pueblos originarios y los grupos que eran la ex Lista del Pueblo, son los que menos audiencias de lobby tuvieron, con el 17% del total. Aquí lo interesante es que estos grupos, que eran hartos escaños, no son buscados por los grupos de interés, por los grupos que hacen lobby. 

Pero vemos que al menos en cuanto a lobby, los colectivos que se llevan buena parte de la gestión de intereses están más ligados a la política tradicional.